Rocío ha cumplido 34 años. Aún recuerda cuando a comienzos de los 20 comenzó a notarse el pecho raro: su pecho no era normal. No sabía qué le pasaba, ni por qué, ni si tenía arreglo o era para siempre, pero su preocupación iba en aumento de la misma manera que uno de sus pechos crecía abombado y el otro no. No sabía que padecía mama tuberosa.

Esta situación desembocó en tener una copa C redonda en un pecho y una A apuntada en el otro. Cuando se decidió a acudir a nuestra consulta en busca de respuestas, el Dr Emilio Cabrera, experto en mama tuberosa, le explicó: “es normal que exista una pequeña asimetría entre los dos pechos de una mujer, es muy difícil que sean iguales, pero cuando esa asimetría, como en tu caso, es muy ostensible tanto en forma como en tamaño, es muy probable que se trate de una mama tuberosa, llamada así por la forma de “pecho en tubo” .

Tras una exploración se confirmó el diagnóstico de mama tuberosa, valorando el Dr Emilio Cabrera cuál era el grado y tipo de la misma, para así poder actuar sobre ella de manera efectiva mediante una cirugía especializada que aportaría “normalidad” al aspecto del pecho.

Ahora Rocío ha perdido sus complejos y ha recuperado la confianza en sí misma. Sus pechos son simétricos y proporcionados gracias una minuciosa cirugía. Hace memoria para recordar como un mal sueño cuando “siempre llevaba sujetadores acolchados con rellenos, me negaba a ponerme en traje de baño y las relaciones con chicos eran un infierno en mi cabeza mucho antes de iniciarlas. Visité a especialistas que me dijeron que con los años cambiaría, otros me recomendaban un aumento mamario…  por fortuna encontré a un experto en mamas tuberosas que supo detectar y resolver el problema.”

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